Técnicas y Hábitos de Estudio

TALLERES PSICOEDUCATIVOS

TÉCNICAS Y HÁBITOS DE ESTUDIO.

Todos poseemos hábitos de estudio, algunos buenos y otros malos. Podemos identificar los buenos hábitos de estudio como esas costumbres que tienes para realizar tus tareas escolares y te hacen más fácil esa actividad además de ayudarte a tener un buen rendimiento escolar.

Los malos hábitos, al contrario, provocan que te retrases en las tareas y sufras durante el periodo de exámenes.

El taller Técnicas y Hábitos de Estudio está basado en la necesidad de corregir y mejorar a tiempo los hábitos de estudio y de enseñar una mejor actitud frente a los asuntos académicos, los cuales pueden ser entretenidos y edificantes.

  1. Aprender a planear y organizar mejor el tiempo y las actividades de estudio.
  2. Desarrollar una mejor actitud frente a materias "difíciles".
  3. Detectar y corregir a tiempo hábitos nocivos para el rendimiento académico.
  4. Brindar herramientas de ayuda.

Existen varias fórmulas de adquirir buenos hábitos de estudio y yo trabajo con el método EPL2R, este método de estudio sistemático ha sido considerado como una ayuda de primer orden en muchas universidades norteamericanas.

EPL2R es una sigla que recoge los cinco momentos o fases fundamentales de este proceso metodológico: Explorar, Preguntar, Leer, Recitar y Repasar.

DESARROLLO DEL MÉTODO EPL2R:

    Explorar: Lo primero que hay que hacer al enfrentarse a la lectura de un libro es explorar, indagar sobre los fines y los propósitos que han conducido al autor a escribirlo. El prologo, los índices de la obra y los resúmenes que puedan ofrecerse al final de cada capitulo, nos ayudaran en esa tarea.

    Además, una rápida ojeada sobre estos elementos y los contenidos generales del libro nos permitirán formarnos una visión global que nos servirá de guía en el estudio mas pormenorizado que haremos mas tarde de las distintas partes del mismo.

    Se abre una interrogante que nos mantendrá en “suspenso” durante toda la lectura: ¿Responderá el autor a los objetivos que se ha planteado?

    Asimismo, importa informarse sobre el autor, su mentalidad, sus cualidades humanas, técnicas literarias, etc.

    Preguntar: A medida que vamos leyendo nos iremos haciendo preguntas a las que el autor no haya respondido. De esta manera adoptamos una actitud critica y activa; es decir, no recibimos pasivamente lo que el autor nos dice, sino que entramos en dialogo con él y ponemos en relación lo que leemos con nuestros intereses personales.

    Además de estos interrogantes es bueno preguntarse también al iniciar cada capitulo: ¿En que medida contribuye este capitulo a la consecución de los objetivos generales que el autor se ha propuesto?

    Leer: Leer equivale a analizar y a saber resumir. Una lectura activa nos obliga a subrayar, a tomar notas, a hacer esquemas...

    Saber leer significa tener capacidad para discriminar lo esencial de lo accesorio, saber diferenciar las ideas principales de las secundarias o de los simples detalles.

    Recitar: Al final de cada capitulo o de cada apartado importante, hemos de estar en condiciones de sabernos contar a nosotros mismos la síntesis de lo leído, porque nos ayudara a fijar las ideas más importantes y a no convertir la lectura en un ejercicio mecánico falto de profundidad.

    Además, la recitación potencia nuestra memoria y la atención, y mantiene despierto nuestro interés.

    Por otra parte, nos permite descubrir errores y lagunas al mostrarnos donde hay algo que no hemos entendido correctamente.

    Repasar: El repaso no es una técnica que debamos utilizar únicamente en caso de exámenes, sino siempre que estemos interesados en aprender.

    Poner en práctica lo antes posible lo que leemos o estudiamos es la mejor manera de garantizar su recuerdo; contar a otros lo que estamos leyendo o estudiamos nos sirve de repaso.

    Es bueno repasar los apuntes que se toman en las clases lo antes posible, pensándolos o discutiéndolos con nuestros compañeros, aunque solo sea durante algunos minutos.